El árbol de la vida y de la despedida.

Aquel que una pareja plantó en su jardín para recordar a su hija. Querían honrar a la pequeña que llegó y se fue demasiado temprano, sin ni siquiera tener tiempo para pisar la hierba fresca ni escuchar los pájaros que se acercaban a su casa.

La pareja decidió plantar un árbol como ritual para despedir a su hija, para recordarla siempre. Querían que la gente que visitaba su casa supieran que ese árbol llevaba en nombre de Nadia, que representaba el amor que sentían hacia ella, su primogénita, y que sentían tanto no tenerla corriendo por su jardín que necesitaban un símbolo que les uniera físicamente a ella.

4elementosEn el ritual que prepararon estaban presentes los cuatro elementos; la Tierra en la que plantaron el árbol, y que olieron y removieron con sus propias manos representa el aspecto más material, físico, mensurable, tangible, lento, perseverante y fuerte.  Simboliza la fecundidad, la unión con la gran madre, con el principio universal.

También regaron el árbol con Agua. Este elemento está, al contrario que la tierra, relacionado con el mundo de los sentimientos y las emociones, los instintos, las corazonadas, el inconsciente, lo psíquico, el pensamiento. El Agua cambia de forma para adoptar aquella del recipiente que lo contiene, es maleable, y fluye. Tiene características femeninas, ya que es húmedo y da vida, es receptivo y fresco. Beber parte del agua en un ritual, como hicieron los padres de Nadia tras regar amorosamente su jardín, significa la unión con esa naturaleza fluida y cambiante, aceptar la corriente del tiempo, el tránsito del duelo…

El Aire también estuvo presente en el ritual, y lo está siempre. Gracias a éste las hojas del sauce se mueven con una hermosa melodía los días de mas viento. Este elemento, el menos denso de todos, se relaciona con el pensamiento, el recuerdo, la creatividad. Une a los padres con su hija a través del lenguaje de la naturaleza, es inagotable y limpio, invita a quien lo desee a conocer su historia.

Finalmente el Fuego, quedí también representado en este ritual de duelo por las velas. Luces que pone la familia en el altar a los pies del árbol cada año, para el cumpleaños de su hija, su hermana, su nieta….Ahora, en la familia ya hay dos hijos más, dos niños que participan de esa celebración; encienden cada uno una vela mientras la familia está en silencio delante del sauce. Tras el ritual, los pequeños a veces preguntan, los mayores escuchan y responden, comparten recuerdos y sentimientos sobre la hermana mayor.

Cuando creamos un ritual de duelo, es clave tener en cuenta los diferentes elementos alrededor de un símbolo con el que construir el ritual, algo que nos una y simbolice a la persona amada, la relación, el hogar… Un buen inicio en el caso de un duelo por muerte gestacional podria ser ¿Qué elemento nos conecta más con nuestro hijo?

Mireia Usart

Imagen: http://yuzumi2000.deviantart.com

 

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